CLEVELAND — Marisol sabe que muchos padres en Colony Ridge están preocupados por las deportaciones y tienen miedo de las fuerzas del orden desde que el presidente Donald Trump asumió el cargo por segunda vez la semana pasada. La madre de 28 años rompió a llorar recientemente al recordar una pregunta que le hizo su hijo de segundo grado.
“Me preguntó: ‘¿Por qué a Donald Trump no le gustan los hispanos?’. No tengo respuestas para eso”, dijo Marisol, con la voz quebrada, mientras esperaba en la fila para recoger a su hijo el lunes frente a la escuela Cottonwood Elementary.
Durante la primera semana de la segunda presidencia de Trump, los residentes de Colony Ridge, la urbanización predominantemente latina situada a unos 65 kilómetros al noreste de Houston, han estado cada vez más nerviosos.
Imágenes y vídeos que muestran a agentes de la ley aparentemente en operativos contra inmigrantes han inundado los grupos de Facebook, alimentando los temores de que pueda estar en marcha una ofensiva más amplia.
«¡¡¡TENGAN CUIDADO!!! Migración (ICE) está en las colonias al lado de la escuela [primaria] Cottonwood. Santa Fe 1», publicó un comentarista junto a un vídeo de varios todoterrenos negros sin identificación aparcados cerca de la escuela primaria.
Esos temores se intensificaron el lunes cuando los agentes del sheriff del condado detuvieron un autobús escolar del Distrito Escolar Independiente de Cleveland. Aunque el distrito escolar aclaró más tarde en una declaración a The Landing que dos estudiantes fueron arrestados por un asunto disciplinario, un video de la parada de tráfico se difundió rápidamente entre los grupos locales de Facebook.
“En los grupos de Facebook, la gente… ve a los agentes de policía y dice: ‘Oh, ICE está ahí mismo’. Bueno, tienen miedo, así que, por supuesto, dicen: ‘Los he visto’, aunque a veces es solo que el agente de policía puede estar haciendo su trabajo”, dijo Marisol, refiriéndose al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). La madre de dos hijos pidió que se la identificara solo por su nombre de pila, por temor a represalias contra su familia.
‘No estamos haciendo redadas’, dice un funcionario del ICE
Colony Ridge abarca 33 000 acres y es el hogar de decenas de miles de residentes, muchos de los cuales, según los funcionarios del condado, viven en el país ilegalmente o carecen de un estatus migratorio permanente. Durante gran parte de los dos últimos años, algunos republicanos de Texas y medios de comunicación conservadores han presentado este desarrollo urbanístico de una década de antigüedad como un símbolo de la inmigración descontrolada.
Trump ha prometido llevar a cabo la mayor operación de deportación masiva en la historia de Estados Unidos, y muchos temen que Colony Ridge pueda ser un objetivo clave. Los expertos en política de inmigración han cuestionado si el ICE tiene la capacidad de aumentar las deportaciones tan rápidamente, pero eso no ha servido de mucho para calmar los temores de los residentes. Desde la toma de posesión de la semana pasada, la falta de información concreta, junto con los informes dispersos de la actividad de control de la inmigración, no ha hecho más que intensificar esas ansiedades.
El viernes, el periódico insignia del condado, el Liberty Vindicator, reportó que una “redada” del ICE había dado lugar a la detención de “un gran número de personas con órdenes de arresto por delitos graves sospechosas de estar en el país ilegalmente”, aunque no reveló la fuente de la información.

El domingo, agencias federales llevaron a cabo operaciones de control de inmigración en varias ciudades de Texas, como Austin, Dallas-Fort Worth y San Antonio. Sin embargo, los funcionarios federales proporcionaron pocos detalles sobre la magnitud de las acciones.
En Houston, la división de Operaciones de Deportación del ICE anunció que había llevado a cabo “operaciones focalizadas ampliadas” en coordinación con funcionarios de la Administración para el Control de Drogas y Seguridad Nacional. El lenguaje se asemejaba al utilizado por el ICE en un anuncio anterior sobre redadas de inmigración durante el fin de semana en Chicago, que, al igual que Houston, tiene una importante población inmigrante.
Un funcionario del ICE de Houston dijo a The Landing que las “operaciones ampliadas contra objetivos” llevadas a cabo durante el fin de semana eran rutinarias y no formaban parte de una nueva iniciativa o directiva de la administración Trump.
“No estamos haciendo redadas ni nada por el estilo”, dijo el funcionario.
El funcionario se negó a especificar cuántas personas fueron detenidas, pero declaró que todas habían sido objeto de una orden final de deportación o expulsión. Cuando se le preguntó si se habían producido acciones de control de inmigración en Colony Ridge, el funcionario remitió la pregunta a la oficina principal de la agencia, que no respondió a las solicitudes de comentarios.
El lunes seguía sin conocerse el número exacto de personas detenidas en Colony Ridge en los últimos días por delitos relacionados con la inmigración. El juez del condado Jay Knight dijo que tenía conocimiento de un arresto, pero que los funcionarios federales no le habían informado de sus acciones.
“No me informaron de nada. Me sorprendió tanto como a cualquiera que eso ocurriera”, dijo.
Varias fotos y videos recientes que circulan en grupos privados de Facebook parecen mostrar a los ayudantes del sheriff del condado asistiendo a agentes federales de inmigración.

William Knox, ayudante jefe de la Oficina del Sheriff del Condado de Liberty, dijo que creía que los recientes arrestos eran operaciones rutinarias del ICE que habían llamado más la atención debido a la creciente preocupación por posibles redadas.
“Los federales llevan años haciendo arrestos con orden judicial allí. No están haciendo nada nuevo, es lo que siempre han hecho”, dijo.
Una comunidad al límite
Aunque los arrestos del fin de semana pasado pueden haber sido rutinarios según los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, las entrevistas con los residentes de Colony Ridge revelan una comunidad al límite, cada vez más temerosa de verse envuelta en cualquier represión migratoria. Algunos se quedan en casa y los negocios locales ya están sintiendo el impacto.
Susana Cazares, propietaria de Leo’s Beer Barn, en la esquina de County Road 5000, en la subdivisión de Montebello, dijo que el negocio ha caído un 70 por ciento en los últimos días. Ella atribuye la disminución tanto a los temores de los residentes a ser detenidos como a la necesidad de prepararse financieramente para posibles procedimientos de inmigración.

“Los clientes con que hemos platicado dicen, ‘Ahorita tenemos que gastar lo menos posible por cualquier cosa tener dinero ahorrado’”, dijo Cazares.
Irina Concepción ha oído los rumores de redadas en Colony Ridge. Aunque no está preocupada personalmente por su familia debido a su situación legal, le preocupa el impacto más amplio en la comunidad.
“Trabajo en Home Depot”, dijo Concepción. “Y no sé si tendrá que ver o no pero ha habido bastantes menos (clientes) de lo normal. Ahí van muchos Hispanos y ahora hay mucho menos”.
Nora, madre de tres hijos, dijo que los rumores de posibles redadas de inmigración a gran escala han aumentado su ansiedad por la seguridad de su familia, dado su estatus migratorio mixto.
“Mi esposo es el que trabaja afuera todos los días y siempre se queda uno con la incertidumbre de que pueda pasar algo”, dijo.
El traslado a Colony Ridge desde México hace aproximadamente un año significó para ellos tener una casa propia, pero también significó dejar atrás un círculo muy unido de amigos y familiares.
“No tenemos aun la confianza como con los vecinos o que tengamos algún conocido que en algún caso dado nos ayude con los niños”, dijo Nora, quien pidió que se la identificara solo por su nombre de pila preocupada por su estatus migratorio. “Si se siente uno con temor por los niños simplemente”.
En su reportaje, el Vindicator dijo que el Distrito Escolar Independiente de Cleveland había experimentado recientemente descensos en la asistencia de los alumnos a las escuelas locales, pero las autoridades escolares no proporcionaron cifras de absentismo al Houston Landing.
En una declaración en respuesta a las preguntas en torno a la decisión de la administración Trump de rescindir una política que había prohibido a los funcionarios federales de inmigración realizar arrestos en lugares sensibles como escuelas e iglesias, el distrito escolar de más rápido crecimiento del estado enfatizó su compromiso de proporcionar un “entorno seguro, acogedor e inclusivo”.

“Aunque los detalles específicos de las acciones federales de aplicación de la ley siguen sin estar claros, el distrito quiere asegurar a las familias que nuestra prioridad será siempre actuar en el mejor interés de los estudiantes, cumpliendo al mismo tiempo con la ley”, decía la declaración. “Animamos a las familias a que se comuniquen abiertamente con el distrito si tienen alguna preocupación o necesitan orientación”.
Eddie Conger, superintendente del International Leadership of Texas, confirmó un ligero descenso en la asistencia en las tres escuelas que operan de Colony Ridge. En una entrevista, hizo hincapié en que las autoridades de inmigración no habían visitado ninguna de las escuelas, y añadió que el distrito de escuelas charter no recopila información sobre el estatus migratorio de sus estudiantes.
“Estoy intentando difundir la información. La gente ve cosas e inmediatamente saca una conclusión basada en el miedo”, dijo Conger. “Todos tenemos que respirar hondo y asegurarnos de que tenemos la información correcta y luego intentar simplemente cuidarnos unos a otros”.
Activistas aconsejan a los inmigrantes que ‘se mantengan alerta’
Jennefer Canales-Pelaez, abogada de políticas públicas de Texas basada en Houston y estratega del Immigrant Legal Resource Center, organización sin fines de lucro que defiende los derechos de los inmigrantes, critica lo que considera información fragmentada del ICE. Describió la publicidad en torno a los recientes arrestos en ciudades de Texas y en todo el país como un “espectáculo de circo”.
“Esto es solo la primera semana. Creo que durante las próximas semanas, podríamos seguir viendo estos pequeños brotes de actividad saltando aquí y allá con el pretexto de que solo van tras los ‘delincuentes’ entre comillas”.
Canales-Peláez instó a las comunidades de inmigrantes a resistirse a vivir con miedo, pero a permanecer vigilantes. Les aconsejó que se mantuvieran al tanto de la actividad del ICE en sus vecindarios, conocieran sus derechos si los funcionarios federales llegaban a su puerta y tuvieran un plan en caso de que fueran detenidos. Si el ICE no tiene una orden judicial, no puede entrar en una casa o propiedad privada, por lo que no se exige a las personas que abran la puerta, dijo.
“La gente debe seguir viviendo su vida porque eso es parte de lo que quieren. Quieren que vivamos con miedo”, dijo Canales-Peláez. “Así que, en primer lugar, creo que es importante que la gente siga viviendo su vida, pero que esté alerta”.
Por ahora, Marisol planea mantener un perfil bajo. En los cinco años transcurridos desde que ella y su familia se mudaron a la subdivisión Sante Fe de Colony Ridge, la vida ha sido relativamente tranquila.
Pero desde la elección de Trump, dice, la retórica racista se ha intensificado. “Se oyen disparos (en la urbanización), música alta y supongo que ahí es donde entra el racismo y piensan que todos los hispanos son así”, dijo, secándose las lágrimas que le empañaban las gafas. “Sabes, no todos somos así”.
“Los criminales son de todas las razas y colores” añadió. “Es difícil”.
Traducción de Teresa E. Frontado.
