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CLEVELAND — Lo primero que llama la atención es lo vasto que es.
La tierra se extiende a lo largo del horizonte hasta donde alcanza la vista. También lo hace la construcción.
Al salir de la autopista estatal 99, a unas 40 millas al noreste de Houston, el desarrollo parece interminable hasta llegar a la espesura de pinos que rodean este tramo de la zona no incorporada del Condado de Liberty.

¿Tiene curiosidad sobre Colony Ridge?
Explore nuestro trabajo periodístico sobre la mayor urbanización del Condado de Liberty, incluyendo investigaciones a profundidad, historias de la comunidad, desafíos legales y mucho más.

El área conocida como Colony Ridge abarca 33,000 acres, con casi 42,000 lotes de tierra, y miles aún en venta. En la actualidad, entre 40,000 y 100,000 residentes llaman al desarollo su hogar, y las cifras van en aumento.
Los recién llegados, en su mayoría latinos, se sintieron atraídos por Colony Ridge durante la última década con la promesa de pagos iniciales bajos: ¿No crédito? ¡No problema! – y un llamativo marketing, en forma de innumerables carteles rojos a lo largo de las sinuosas calles de la urbanización.
Pero en los últimos días, Colony Ridge también ha llamado la atención de otras personas, más lejos, en la capital del estado.
Semanas de informes de medios de comunicación conservadores y meses de fervorosos comentarios en Internet de los detractores de la urbanización han avivado el fuego de los principales republicanos de Texas. Colony Ridge es un semillero de cárteles de la droga y violencia, según algunos políticos y medios de comunicación conservadores, y una “ciudad santuario” para inmigrantes.
“Algunos reportes afirman que Colony Ridge puede haberse convertido en un imán para personas de todo el mundo que no son ciudadanos estadounidenses”, escribió el vicegobernador de Texas Dan Patrick en una entrada de su blog. Patrick, quien sobrevoló Colony Ridge en helicóptero con funcionarios del Departamento de Seguridad Pública de Texas la semana pasada, citó en su mensaje preocupaciones medioambientales, de seguridad pública y educativas.
El Gobernador Greg Abbott intervino el 25 de septiembre, declarando a la locutora de radio conservadora Dana Loesch que quiere que la Legislatura de Texas tome medidas durante una sesión especial que comienza el lunes para abordar las “graves preocupaciones” sobre el desarrollo.
Abbott no ha respondido a las solicitudes de comentarios más específicos sobre las medidas que quiere que tome la Legislatura, pero su agenda de la sesión especial publicada el jueves pide “legislación relativa a la seguridad pública, la seguridad, la calidad del medio ambiente, y la propiedad de bienes” en Colony Ridge.
¿Cómo ha captado esta comunidad rural de mayoría latina la atención de las más altas instancias del gobierno estatal? ¿Es realmente un foco de actividad de los cárteles? ¿Y cómo se ha convertido esta antigua colonia -comunidad no incorporada que suele encontrarse cerca de la frontera con México y carece de servicios básicos- en una de las comunidades de más rápido crecimiento del área de Houston?
Todas las palabras correctas
El jueves por la tarde, por invitación de los promotores, los hermanos William “Trey” Harris y John Harris, un grupo de 18 políticos, funcionarios y representantes de la oficina del fiscal general de Texas recorrieron la zona. Cuatro miembros de la Cámara de Representantes de Texas -el republicano de Baytown Briscoe Cain, la demócrata de Houston Christina Morales, la republicana de Spring Valoree Swanson y el republicano de Smithville Stan Gerdes- participaron en la visita y la sesión informativa.
Los tipos de casas de las seis subdivisiones de Colony Ridge varían de una calle a otra, desde edificios destartalados a casas móviles, pasando por casas estilo ranch finamente construidas con césped recién cortado y calzadas recién pavimentadas.
Otras zonas de la urbanización están mínimamente ejecutadas, o son obras en curso. Los marcos de Plywood o madera contrachapada y los montones de material de construcción ofrecen indicios de lo que podrían ser las futuras calles. En Colony Ridge hay pocas aceras y no hay bordillos.
Los legisladores presentes dijeron que cualquier acción legislativa debe estar respaldada por por los hechos y no vieron nada que respalde los recientes informes alarmistas de los medios de comunicación.
“Por lo que hemos visto, se parece mucho a lugares del este de Texas. Se parece mucho a la casa de mi familia en Luisiana”, dijo Cain tras la visita.
“No vi nada que me pareciera alarmante”, dijo Morales. “Parece un vecindario normal”.
Sin embargo, los 25 miembros republicanos de la delegación de Texas ante la Cámara de Representantes de los Estados Unidos no están de acuerdo.
El sábado, enviaron una carta a Abbott y Patrick diciendo que la comunidad tiene una “asombrosa población de inmigrantes ilegales,” fallas en la infraestructura de seguridad pública y “continua actividad de los cárteles de la droga.” Ninguno de esos legisladores o su personal asistió a la gira del jueves.
Y el miércoles, los representantes estatales republicanos Steve Toth, Nate Schatzline, Brian Harrison y Tony Tinderholt publicaron una carta argumentando a favor de una legislación para “limpiar y sanear” el desarrollo, poniendo al condado de Liberty bajo tutela — esencialmente que el estado tome control del gobierno local.
‘Tenemos más libertad‘
Después de vivir en Houston durante casi 20 años, el pastor Timoteo Tarango y su esposa Melida Tarango seguían viendo anuncios de terrenos baratos en Colony Ridge.
No se veían viviendo fuera de la ciudad, pero el marketing les llamó la atención en 2015, dijeron, lo que les llevó a viajar una hora hasta la zona rural del Condado de Liberty para ver de qué iba todo el revuelo.
Había estado lloviendo, recuerda el pastor Tarango acerca de su primera visita, y cuando un agente de Terrenos Houston, la empresa de desarrollo de los hermanos Harris, los condujo por la zona en un carrito de golf para ver los lotes disponibles, no había mucho alrededor.
“Todo esto no era más que barro”, dijo Tarango, señalando el área que rodea su propiedad. “El hombre me trajo aquí y me dijo: ‘Tengo este, este y este’. ¿Cuál quieres?’ Y le dije: ‘Está bien, quiero los tres’. En ese momento pagamos $24,000 por cada lote”.
Su plan original era desarrollar cada lote y eventualmente venderlos para obtener ganancias. Pero el plan cambió.
Ahora uno de esos lotes es donde se encuentra su nuevo templo, la Iglesia Pentecostal Fuego y Poder, que la familia está construyendo ellos mismos, con la ayuda de amigos y feligreses.
“Tenemos más libertad, más aire fresco. Nos hemos sentido bien”, dijo Tarango. “Cuando nos mudamos, se oían disparos por la noche, o los fines de semana y esas cosas. Pero ahora hay más gente, más negocios, más policías. Ahora cuidan mejor la zona”.
Aún así, al pastor le preocupa que el condado no se ha mantenido a la par con el crecimiento poblacional del área en cuanto a oportunidades de recreación para los residentes, especialmente los más jóvenes.
“Me gustaría ver más ayuda para los jóvenes, para que esta generación pueda crecer con una mente sana”, dijo Tarango.
‘Y ellos ni siquiera han terminado de construir‘
Antes de Colony Ridge, la mayor parte de los terrenos de la zona eran bosques de pinos, algunos de los cuales se arrendaban a cazadores durante la temporada de ciervos.
Aunque no hay estimaciones históricas de cuántas personas vivían en el área que se ha convertido en el desarrollo de Colony Ridge, los datos del censo de EE. UU. ofrecen una idea del crecimiento del condado. Alrededor de 75,000 personas vivían en el Condado de Liberty en el 2010, según la Oficina del Censo de Estados Unidos. En julio del 2022, esa cifra aumentó un 35 por ciento, a 102,000 residentes.
Los Harris calculan que la población de Colony Ridge ronda los 40,000 habitantes. Los funcionarios del condado dicen que se trata de una gran subestimación.
“Los inmigrantes no cooperan libremente con los censistas”, dijo el alguacil del Condado de Liberty, Bobby Rader, al Houston Landing. “No tenemos un número exacto de la población”.
La oficina del alguacil estima que hay al menos 75,000 personas en las seis subdivisiones que componen la comunidad.
El agente de policía Robert Whitesel ha visto a Colony Ridge crecer mucho durante los cuatro años y medio que ha pasado en la Oficina del Alguacil del Condado de Liberty. Él patrulla el desarrollo con frecuencia y estima que hay entre 90,000 y 100,000 residentes viviendo en las seis subdivisiones.
“No es nada recorrer entre 200 y 300 millas al día (en su automóvil durante un turno)”, dijo Whitesel, “y ni siquiera han terminado de construir”.
Ese crecimiento se ha sentido profundamente en el distrito escolar local.
En el 2015, Cleveland ISD, el distrito escolar de Colony Ridge, tenía menos de 4,000 estudiantes, dijo el director de comunicaciones Matt Bieniek. El distrito tiene ahora casi 12,000 estudiantes.
En los últimos ocho años, se han construido tres nuevas escuelas primarias y una escuela secundaria para hacer frente al crecimiento de la población. Una propuesta de bonos de $125 millones está en la papeleta de noviembre para ampliar la oferta educativa, que incluye una nueva escuela intermedia, un centro de educación técnica y profesional, y planes para convertir la actual Cleveland Middle School en un campus de secundaria para estudiantes de primer y segundo año y así aliviar el hacinamiento en Cleveland High School.
Independientemente de su estatus legal, dijo Bieniek, todos los niños matriculados en Cleveland ISD reciben educación.
“Estamos muy conscientes de la amplia cobertura mediática que hemos estado recibiendo sobre esto, y sabemos que se le está dando un giro político”, dijo Bieniek. “Mantenemos la objetividad y la ley estatal nos obliga a educar a todos los estudiantes que se inscriban en nuestro distrito y eso es lo que continuaremos haciendo”.
Hasta ahora, algunos residentes dicen estar contentos con las oportunidades educativas que han encontrado en Colony Ridge.
Ese es el caso de Paola, quien no quiso que se usara su nombre completo en esta historia porque se encuentra en el país de manera ilegal. Ella y su marido se mudaron a la zona hace tres años. Tienen poco más de 30 años, son de Guatemala y El Salvador, y su hija de cinco años nació en Estados Unidos.
Cuando consideraron comprar el terreno por primera vez, Paola dijo que estaban preocupados.
“Al principio, no se sabe si es una estafa o no”, dijo, y agregó que, debido a su estatus migratorio, la gente les decía que no calificarían para poseer tierras o les preguntaban qué harían si terminaban perdiendo su inversión.
Decidieron que el riesgo merecía la pena. La pareja instaló una casa rodante en su propiedad y empezó a construir su propia casa poco a poco, una hazaña que siguen realizando con la ayuda de familiares y amigos.
“Vimos la oportunidad”, afirma. “Corremos un riesgo porque no tenemos documentos, pero tenemos esos objetivos y planes de tener nuestra propia casa. Y vemos una comunidad agradable”. La gente no tarda en ofrecer ayuda y siempre están pendientes los unos de los otros, añadió.
“Aquí es como estar en tu país”, dijo.
‘No podemos seguir el ritmo‘
El promotor inmobiliario Trey Harris dijo que espera que el recorrido del jueves haya aliviado dudas, pero está dispuesto a viajar a Austin para hablar más con los legisladores.
“La gran mayoría de lo que han escuchado es información incorrecta o falsa”, dijo al Landing.
Los promotores, que han contribuido con más de $ 1.4 millones a las campañas de Abbott desde el 2018, dijeron que no han sido contactados por el gobernador o su oficina. “Me gustaría pensar que nuestros funcionarios electos trabajarían un poco más indagando y encontrando hechos antes de tomar decisiones”, agregó Harris. “Me decepciona que no lo hayan hecho”.
Los funcionarios locales dicen que se encuentran en una situación difícil.
La capacidad del condado para regular Colony Ridge es limitada, dijo el juez del condado Jay Knight. Añadió que los hermanos Harris no han violado ninguna ley local, estatal o federal que él conozca, pero que el condado tiene las manos atadas.
“Las normas de desarrollo inmobiliario en Texas favorecen a los promotores”, dijo. “Tienen un lobby enorme y no quieren que se les mueva la cuna”.
Knight ha sido juez del condado durante cuatro años, pero dijo que cuando Colony Ridge estaba en construcción por primera vez en 2011, la infraestructura básica era inadecuada – comparable con las comunidades de colonias a lo largo de la frontera con México – y los constructores se movieron demasiado rápido.
Según Knight, el condado apenas supervisa el desarrollo de la zona no incorporada. El agua y el alcantarillado se suministran de forma independiente a la urbanización. Y hay un período de espera de dos años durante el cual Colony Ridge es responsable del mantenimiento de la carretera antes de que el condado puede hacerse cargo. Knight dijo que ha trabajado con los hermanos Harris para asegurar la adecuada detención y conservación del agua en los estanques después de que los constructores remueven los árboles, pero que no puede hacer mucho más.
Colony Ridge necesita desesperadamente recursos, dijo Knight. Ya se trate de dotar a la comunidad de espacios recreativos, abordar los problemas medioambientales, la delincuencia o el aumento de la población del distrito escolar.
“No se puede cambiar el empuje”, dijo. “No se puede controlar, pero se puede gestionar a través de la negociación, la educación”.
La oficina del sheriff también se esfuerza por ponerse al día.
“Como departamento, no podemos seguir el ritmo”, dijo Rader, refiriéndose a los 10 oficiales contratados por la asociación de propietarios del desarrollo. “Todo lo que escuchas es malo. Que están los carteles, las pandillas mexicanas, el narcotráfico y las casas de drogas, según Fox (News)”.
Rader y el resto de su equipo reconocen que hay criminales violentos en Colony Ridge y que los cárteles operan allí, pero esos incidentes no son más obvios en el Condado de Liberty que en otras partes de Houston y Texas.
Independientemente del estatus legal de los residentes, continuó Rader, no todos los que viven en Colony Ridge son criminales. “La gente que vive allí es buena gente”, dijo.
“Es frustrante para las autoridades”, dijo Knight. “Pero no para los promotores”.
Muchos residentes del Condado de Liberty temen que los inmigrantes ilegales se trasladen a la zona, pero el crecimiento y el cambio son inevitables.
“No se puede culpar a la gente por venir a participar en el sueño americano”, dijo.
Los reporteros Monroe Trombly, Angélica Pérez, Danya Pérez y Paul Cobler contribuyeron a esta historia.

